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Inseguridades

Inseguridades

¿Por qué no te amas a vos misma? ¿Porqué no amas tu cuerpo? ¿Por qué vivís con tantas inseguridades? Nunca te pusiste a pensar que todo eso que sentís fue causado por una discriminación constante de la sociedad, una ilusión de lo ideal, una ilusión que te hicieron creer y los que te rodeaban te lo afirmaron.

¿Alguna vez dejaste de comer? Si, sabés de qué hablo, cuando dejás de comer por una razón específica. Porque te sentías mal con vos misma. Porque te sentías gorda. ¿Te acordás? ¿Esa palabra te es familiar? Estoy seguro que a veces vuelve a sonar en tu cabeza. Creo fielmente que hay palabras malditas en este mundo. Desde pequeña aprendí muy bien esta palabra. Es la peor de todas.

¿Realmente querés hacerte daño? Ponés más esfuerzo en hacerte daño que en arreglarte. ¿Qué? ¿Pensaste que alguien te iba a ayudar? Todavía sos ingenua, pero es parte de crecer. Si, otros no te van a arreglar, vos misma tenés que hacerlo. Pero podés, solo tenés que cambiar un poco la forma en la que ves al mundo. Creeme, vos podés.

Mírate al espejo, sí, sé que cuesta al principio. Tardé años en verme y sonreír. Pero cada uno de ellos valió la pena. Yo tuve que salir totalmente sola, pero te vengo a ayudar. Mirá ¿Qué parte odiás de tu cuerpo? ¿Son muchas no? Pero… ¿Y si… cambiamos la pregunta? ¿Qué partes de tu cuerpo tenés que cuidar? ¿Qué partes están rotas? ¿Qué partes rompiste? Tenés que ser sincera, tu cuerpo lo necesita. No lo odies, el odio solo traerá más odio. Pregúntate que partes tienes que arreglar.

Arreglarlas implica esfuerzo, amor y cuidado. Sino no tiene sentido. Cuando cambies la pregunta negativa por la positiva, verás el progreso. No, en tu cuerpo todavía no, lo verás en tu mirada y lo sentirás en tu corazón. Y que los demás se vayan a la mierda, qué te importa lo que piensan.

Segunda lección, agarrá un papel. Anota tus amigos, todos los que tengas. Ahora pensá bien, ¿Qué amigos estuvieron en algún momento complicado? ¿Qué amigos comprendieron que estabas pasando por un mal momento? ¿Qué amigo nunca te falla? Los que hayan sobrado, descártalos. No necesitás gente como esa en tu vida, que la contamine y la arruine. Verás como todo en tu vida cambia y te sientes mas feliz. Las personas que te rodean definirán el tipo de vida que llevarás a cabo ¿Te encuentras con las personas correctas?

¿Y si no tenés muchos amigos? ¿O pasas todo el día sola? Mejor. Porque cuando venga ese amigo perfecto que estás esperando no estarás metida con las personas tóxicas y podrás verlo. Cuando lo tengas en tus manos, amalo y cuídalo. Como harás con tu cuerpo.

Cada vez que aparezca un pensamiento negativo, bloquéalo, elimínalo, sácalo de tu mente enseguida. En reemplazo, pensá algo positivo al respecto. Si ves que otra persona siente lo mismo que vos y tiene un pensamiento negativo, no te contagies, acércate y ayúdala a pensar en positivo. Como yo te estoy ayudando a vos, vos podés hacer lo mismo después.

Tercera lección, todos nos equivocamos. Pedí perdón, olvida el pasado y deja de pensar tanto en el futuro. Lo mejor se encuentra al lado tuyo en el presente, valóralo.

Este camino es complicado, no es nada fácil. Lleva tiempo y valentía, pero estoy segura que puedes lograrlo. Deja esas inseguridades de lado, bloquea lo malo, elimina los falsos amigos y la hipocresía, tomá decisiones determinadas con tu corazón, y verás como todo va tornándose acorde a lo que deseas.

Ingredientes necesarios: una pizca de valor y  un poco de esperanza a gusto.

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Otoño

Otoño

¿Sabrán los arboles que sus hojas han cambiado: que brillan amarillas, que caen estrepitosamente y danzan frente a mis ojos? ¿O serán como los humanos: que caminan por muchas calles, dejando sus partes por ahí y cambiando los colores; sin siquiera notarlo? ¿Sientes el cambio? ¿Sientes el otoño en tu corazón?

Voy dejando partes de mi y las extraño. Sé que vienen cosas mejores, volverán a crecer mis ramas y mis hojas, pero mis colores siguen siendo tristes y descoloridos. Creo que los demás lo notan y se alejan, no soy más que hojas que caen por doquier ¿Quién se acercaría a alguien así?

Tendré que esperar a que mis hojas vuelvan a crecer y florecer. Mi tronco tiene que seguir siendo fuerte, espero que supere muchas más estaciones que le quedan por delante. Estoy en época de caducidad. Fuera de servicio.

Fotografía de Pablo Basagoiti
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Ya es hora

Ya es hora

Se cierra la puerta. Ya está. No hay sentimientos de remordimiento, no hay penas, solo desaliento. No funciona, las cosas a veces no funcionan, esto no es una novela ni una película. Soy solo una chica muy poco interesante, no hay historia que contar.
Tendré que alejarme de todo para ver con perspectiva, tendré que respirar lentamente dos o tres veces o más, tendré que llorar. No hay más que hacer. En la vida hay un momento que ya nada depende de uno, las cosas parecen moverse solas y uno es solo una marioneta en un espacio y tiempo particular. Estoy en manos de las conexiones a mi alrededor, las energías de las cosas y la paciencia de mis extremidades.
Me despido, con la mano en el corazón. Parte de madurar es dejar lo que no funciona, dejar las ilusiones de lado y ver con claridad. No sé cual es mi destino, pero ya algún día lo sabré y tal vez ni siquiera tenga a nadie que contarle. Ni siquiera el mundo de los sueños y de la literatura.
Fue una mala semana, un mal mes y va derecho a un mal año, sigo resistiendo los golpes, perdiendo cosas que amo, cerrando puertas. Pero es el momento, todo esto ha perdido el sentido. Deberé buscar otra salida.
Adiós…

Fotografía Jimmy Bay